Sube que te llevo
Bebiendo un zumo de rayos de sol, esperando, a ver si vienes...
Venga nena que nos vamos.
Me subo a tus ganas, agarrándote por la espalda.
Ale...ya me puedes llevar a donde quiera.
A mi casa, mi cama, eh!que esa es mi almohada...
vale...la puedes dejar de tu aroma impregnada.
y cuando te vayas...cuando te vayas...
quedarán mis ganas en ella atrapada.
...y te canto bajito...eh..nene...ahora sube tú...a mis caderas...
que nos vamos...donde te diga...y donde quiera...








argivo dijo
QUÉ FÁCILMENTE, pones a jugar las palabras, así ellas agarren la cotidianidad o el amor, en una lúdica que no escapa a las figuras donde el olfato es feromona. Me encanta leerte. Argivo
29 Marzo 2011 | 03:36 AM