Viaje
Viaje
No quedaba más tiempo que esperar.
Quise despedirme... no fui capaz.
Mañana seré otra persona.
El corazón bolita de papel de oficina.
El viento susurrando a los cabellos...
Al menos no estaré sola.
Tampoco era del todo cierto me decía...no es por nada pero sola, estás.
Niña, maga, suerte...
El corazón piedra de fuego incandescente,
el viento susurrando nombres que alguna vez en mi existieron...
Mientras descarada, me guiñaba el ojo la melancolía,
zapatitos rojos que no hagan herida.
Regresaré algún día... (en todos los idiomas del silencio, repetía...)
algún día, algún día...







laurencia19 dijo
Interesante viaje, trascendencia y metáfora...me has dado tarea para la casa, jejeje.
Un abrazo, que tengas muy buena semana.
18 Abril 2011 | 11:11 PM