Crónica de una noche flamenca (Cenicienta con lunares)
Bajé del coche, a pesar de la altura de mis zapatos, no sentía dolor, ni cansancio. (sí...claro...)
Tenía los zapatos más perfectos, más preciosos, más flamencos del mundo mundial, arriquitan.
El roce con el suelo era un frú frú delicioso, que más que un caminar era un vuelo. (ay ay ay...pa presumir hay que sufrir...)
Llegué, y a pesar de no tener calor, abrí el abanico, repartiendo el aroma de canela y azahar por toda la discoteca,que dia por toda el salón palaciego.
Estaba arrebataora, morena, agitaná, vamos...estupenda (que a veces no tengo abuela).
Y los lunares iban y venían por la falda, y haciendo reir a todas las pecas.
Pasó un gachó, y le dije, "primo, quítate la chaqueta, que a mí ya me has quitao el sentío".
Y es que si me pongo me pongo, y es que piropear no solo lo hacen los chicos.
Y espera a ver que pasó,
El gachó se la quitó, y bailamos un reggaeton (que diga unas bulerías, sevillanas, y unos cantes por Huelva).
Y luego me acompañó, nos paramos en cada calle, y no porque me besara, que eso no lo voy a contar,
sino porque ya no podía con los tacones, ni un minutito más...








caracolesdecanela dijo
... y con este llevo 700 post... me parecía un número hermoso, rotundo, generoso....
ufff cuantas cosas he contado durante estos años!!! y creo que por ahora no me canso.
Gracias a tod@s los que me habéis leído alguna vez, a los que me comentais, a todos y todas....
jejeje me pongo sentimentaloide eh! pero es que ya son muchos post!
gracias.
20 Diciembre 2011 | 11:28 PM