El tiovivo
Vueltas...y vueltas. A mí me gustaba subir en el caballito, pero a mi hermano le daba miedo estar solo y nos ponían juntos en el cochecito.
Prefería el sube y baja del caballo, los colores vivos de aquellos preciosos caballos de juguete, a ritmo de una musiquita que nada más escucharla ya me hacía sonreir.
Eran tardes de correr por la azotea, darle pipas al loro Killo, de payasos en la tele.
Tardes de meriendas con torrijas de azúcar y canela, y... de carrusel de feria.
Vueltas, y vueltas, adios abuelo, adios abuela, vueltas y vueltas.
Hace años que quitaron el tiovivo que había en la avenida,
muchos nos acordamos de aquellos días...
¡¡Quiero subirme al caballo!! noo...tú con tu hermano...
Las cosas, los recuerdos, las personas, mientras las recuerdes...siguen contigo.








argivo dijo
Aquí los carruseles o tiovivos, venían con las llamadas "ciudades de hierro", parques mecánicos", que como los circos viajaban de pueblo en pueblo. Quién no haya montado en los caballos de estos carruseles, n o han vivido infancia alguna. Bella recordación nostálgica tu texto...Un beso, encanto con pequitas...Argivo
22 Diciembre 2011 | 03:28 AM